Big data’, ‘cloud computing’, ‘edge computing’, ‘5G’, ‘NFT’… Son palabras que aparecieron de manera fugaz y no se han dejado de nombrar desde entonces. Se repiten y se repiten. Ahora le toca el turno al metaversoME-TA-VER-SO. Si no ha oído hablar de ello pronto lo hará. metaversoTodos los grandes están detrás de la que es considerada la próxima revolución tecnológica. Facebook, Microsoft, Sony, Oculus y un larguísimo etcétera quieren meter el cazo. El metaverso es un mundo digital 3D ilimitado al que se accede igual de fácil que acceder a internet. Un universo donde podremos hacer todo tipo de cosas con un avatar que será nuestro yo en ese mundo digital, es decir, se trataría de replicar este mundo de una forma virtual. Todos tendríamos una suerte de avatar con el que viviríamos cualquier tipo de experiencias; tener un trabajo, cobrar una nómina, ir a conciertos, a la piscina, al museo, quedar con amigos… A muchos les recordará a ‘Second Life’. 

La idea puede sonar a ‘Second Life’. Pero aquí va más allá de lo meramente social y lúdico

Eso sí, todos los expertos tienen claro que para que esto funcione debe de existir un único metaverso con estándares que nos permitan saltar de una experiencia a otra sin barrera. Algo importante es que Zuckerberg espera que la gente acceda a su mundo virtual del metaverso a través de un visor de realidad virtual. Se habla, de otros muchos desafíos técnicos, de la necesidad de estandarizar un objeto en 3D en un formato universal, similar al jpg que usamos para las fotografías. O que si un usuario se compra un vehículo en un lugar, pueda disfrutarlo en todo el metaverso. Porque aquí, lo que da impulso a la construcción de esta realidad paralela es la posibilidad de monetizar, de hacer negocio. Y ahí es donde entran en juego los tokens no fungibles o NFT, los activos virtuales que se comercializan en el metaverso. Un NFT puede ser una imagen, un vídeo o un elemento de un juego. Gracias al blockchain, se pueden comprar y vender todo tipo de bienes intangibles. La innovación permite que los metaversos puedan hacer uso de distintas criptomonedas para la realización de esa compra venta de activos y utilizar la tecnología NFT (Non Fungible Token o Activo No Fungible), que da la propiedad de cada activo adquirido en estos mundos digitales. Algunas marcas ya están abriendo camino y estableciendo un nuevo género de márketing en el proceso: directo a avatar (D2A)”, explica Nick Pringle, director creativo de R/GA London. Y nos recuerda que Gucci ya vendió un bolso virtual por un precio más alto que el real en ‘Roblox’, que Nike lanzó unas zapatillas Jordans virtuales en ‘Fortnite’, que Coca-Cola lanzó dispositivos portátiles de avatar en ‘Decentraland’ y que Sotheby’s cuenta con una galería de arte por la que el avatar puede pasear en su tiempo libre. Eso sí, en esta metáfora del mundo real de la que hablamos, Zuckerberg parece optimista, aunque no deja la realidad a un lado y habla de que su visión puede no ser compartida por otras muchas empresas, como tampoco se compartió en su momento la apuesta por el código abierto. “Creo que hemos visto en la informática moderna que las empresas empujan en diferentes direcciones. El metaverso es todavía un concepto difuso que deja muchas preguntas tras de sí.

Aún hay mucho por mejorar sobre este universo virtual inmersivo, donde Ioon ya está trabajando en nuevas ideas y aplicaciones de las mismas.

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